PRIMERO CAMBIAR NOSOTROS

(Parte Final)

Rogelio Carrillo

Viene de Boletín Informativo Nº 10

¿Porqué es esta transformación discontinua y repentina?

Primero porque a medida que estudiamos y aprendemos comenzamos a tener nuevas percepciones sobre las mismas realidades. Nuestro crecimiento intelectual y personal nos permite abrirnos a nuevos paradigmas que antes teníamos ante nuestros ojos, pero no estabamos en capacidad de ver. Gradualmente vamos tomando conciencia de los efectos que tienen la forma como actuamos, o la forma en que dejamos de actuar en nosotros y en nuestras organizaciones. Esto nos induce a visualizar nuestros aciertos y omisiones en un proceso que puede ser largo o corto, pero que inexorablemente nos lleva a nuevos niveles de comprensión.

Segundo, porque cuando alcanzamos este nuevo nivel de compresión nos llega lo que denominamos ¡El Ajá¡: de repente nos damos cuenta de las nuevas realidades y de nuestro Rol como líderes de esas realidades.

Los otros aspectos que menciona Deming no son menos importantes. Solamente teniendo una clara comprensión de la teoría de una sistema es que podemos comprender que un sistema en un todo que no puede ser dividido en partes independientes, que la responsabilidad gerencial está en actuar independientemente dentro de un sistema, necesitamos cambiar el foco de atención para comprender como interactúan. Que el resultado que genera un sistema no es la suma de sus acciones individuales puestas juntas sino la suma de sus interacciones.

Estas interacciones incluyen las relaciones entre las personas, entre los equipos, entre departamentos de una misma área, y con otras áreas de la organización.

Se necesita una sólida filosofía gerencial para crear verdadera sinergia, para mejorar la comunicación formal e informal, aprender de los logros propios y de otras áreas de la empresa y difundirlos, para atacar los problemas que trascienden las fronteras de nuestras áreas particulares de trabajo.

Los problemas interdepartamentales son uno de los aspectos más difíciles de atacar en una empresa. Facilita mucho la labor si los gerentes de esas áreas hablan el mismo idioma y han transitado juntos el proceso de cambio de la empresa, así como sus propios procesos de cambio, para comprender, adoptar y aplicar los nuevos principios gerenciales que sirvan de apoyo en el camino que la empresa ha emprendido. Si cuenta con una dirección clara producto de un buen proceso estratégico y éste se ha transformado en un proceso viviente, la forma de hacerlo se hace mucho más natural. La esencia de las empresas es que sus empleados aprendan a trabajar juntos.

Por cuanto un sistema debe ser optimizado, así como un buen director optimiza una orquesta sinfónica para lograr un buen concierto, esto no es posible sin tener un clima organizacional donde no haya perdedores una orquesta donde las trompetas sepan cuando y cuán duro tocar, cuando el piano se debe destacar, y cuando le corresponde al arpa dejar oír su melodía.

Crear un clima de Ganar/Ganar no es cosa trivial. Lo fácil es Ganar/Perder (vencer al enemigo) o Perder/Ganar (meterse el rabo entre las piernas). Lo difícil es crear un clima de Ganar/Ganar, tener la valentía de oír empáticamente a nuestros colaboradores, de comprender profundamente sus motivaciones y necesidades, de construir una solución mejor a las que se habían planteado individualmente, de negociar en forma objetiva para lograr el compromiso de ambos en la implementación de las soluciones, hasta crear una verdadera sinergia.

Es por eso que un proceso de cambio efectivo necesita liderazgo. Un líder genuino no puede desligarse de los elementos fundamentales de su carácter. Inspirar confianza va mucho más allá de pedir confianza.

Ser confiables requiere de nosotros un amplio nivel de juicio, y enlazar lo que somos, nuestro carácter, con nuestras habilidades, destrezas y conocimiento.

Aristóteles dijo que la calidad no es un acto es un hábito. Nuestros hábitos están condicionados por nuestros paradigmas: la forma como vemos el mundo, de cómo lo percibimos, de cómo la interpretamos. Cambiar nuestros hábitos y conductas requiere Primero, saber que tenemos que hacer: Conocimiento. Segundo, saber como hacerlo: Pericia. Tercero, debemos querer hacerlo : tener la Actitud; y es justamente allí donde existen las mayores dificultades y donde nuestra transformación personal tiene mayor valor para nosotros, para nuestra empresa y para los que dependen de nosotros.

Tomado de Revista Calidad Empresarial

 

La accion es lo unico que te acerca a los resultados

Anónimo

 

LA EFECTIVIDAD DEL CONSULTOR ECONOMICO

Carlos Acedo Mendoza

Creemos que una empresa puede beneficiarse enormemente recurriendo a los servicios de consultoría para realizar determinadas tareas. Creemos también que la empresa puede asegurarse la máxima probabilidad de éxito si tiene en cuenta algunos consejos relativos a cómo trabajar con consultores. Algunas de las recomendaciones que enumeraremos a continuación podrán parecer obvias, pero también ocurre que algunos trabajos fracasan por causas pueriles. Las recomendaciones son las siguientes:

La empresa debe fijar con la mayor claridad posible los objetivos perseguidos mediante la realización del trabajo. La empresa Consultora puede colaborar en esa enunciación, que por supuesto, conviene poner por escrito.

A veces se espera que los consultores hagan cosas mágicas, cuando en realidad sólo pueden hacer cosas factibles.

La contratación de consultores para la realización de un determinado trabajo tiene diversas motivaciones, que pueden actuar simultáneamente. Estas causas pueden ser diferentes según los casos, pero las más frecuentes son las siguientes:

La empresa debe realizar una tarea especializada y no repetitiva, para lo cual no cuenta con la experiencia interna necesaria; en tal caso le resulta más rápido, más económico y más seguro contratar servicios especializados para desarrollar el talento interno o incorporar a su plantel permanente nuevo personal especializado.

La empresa necesita realizar una labor para la cual cuenta con el talento interno, pero carece del tiempo para realizarla, o la labor se ve interrumpida y postergada indefinidamente por la urgencia de los problemas cotidianos prioritarios.

La empresa debe realizar una labor delicada que afecta al grupo humano, en una materia en la cual hay perjuicios y opiniones divergentes, o en la que la subjetividad puede interferir irracionalmente.

En muchos casos las empresas usuarias quedan satisfechas del trabajo de los consultores. Pero en otros casos las expectativas exceden a los resultados. A veces son los consultores los responsables de tal situación, otras veces es la empresa la que no ha manejado bien las cosas.

El Universal 

Solamente la conviccion y el compromiso te impulsaran a convertir en realidad tus proyectos

Miguel Angel Cornejo