BOLETIN INFORMATIVO

Noviembre, 2003

Eventos

Los días 17 y 18/10/03, el Ing. Francisco Collell dió inicio al Sistema de Gestión de la Calidad en la empresa COMLAYE, C.A. situada en Bogotá, Colombia.

También durante el mes de octubre pasado nuestras Consultoras Checira Dugarte y Carol Escobar realizaron el Curso de Auditor Interno de Sistema Integrado ISO 9000 ISO 14000 dictado por la empresa Bureau Veritas Quality International, con una duración de 36 horas.

Nuestras más sinceras felicitaciones por tan importante logro.

A continuación nuestro artículo del mes

VISIÓN EFECTIVA EN LA EMPRESA

Extracto de artículo del Club de la Efectividad

¿Qué aspiramos a ser?

Muchos ejecutivos prefieren considerar el enunciado de la Visión y el de la Misión en una fórmula única. Otros van más lejos, y añaden el enunciado de la filosofía y los valores. Incluso hay quienes agregan las metas o las prioridades. No obstante, es evidente que, en algún punto, vale la pena dividir el mensaje en partes o "bocados" digeribles. Aunque todos se incorporen a un documento general que se convierte en el credo o la constitución de la compañía, o como se le quiera llamar. No todos tienen esta preferencia, pero nosotros creemos que da resultado.

¿Qué es un enunciado de Visión?

Es el enunciado de una Visión, su visión de la empresa. En términos literales, una visión para la organización es una imagen de lo que los miembros de la empresa quieren que ésta sea, o llegue a ser.

Observe que la palabra clave es "imagen". Tiene que ser algo que se pueda describir y que la gente pueda ver con los ojos de la mente. Es un cuadro mental de la empresa, que opera en un ambiente, actúa según algún criterio de excelencia, y es apreciada por lo que aporta.

Visión compartida

Las organizaciones que procuren desarrollar visiones efectivas, alentarán a los miembros a desarrollar primero sus visiones personales. Si la gente no tiene una visión propia, a lo sumo "suscribirá" a la visión de otro. El resultado es el acatamiento, nunca el compromiso. Por otra parte, la gente con un fuerte sentido de dirección personal puede unirse para crear una potente sinergia con miras a lo que yo/nosotros quiero/queremos. Las visiones personales son el cimiento de la visión compartida.

El primer paso para la construcción de una visión compartida consiste en abandonar la noción tradicional de que la visión siempre se anuncia "desde arriba" o se origina en los procesos de planificación institucionalizados de una organización.

En la organización jerárquica tradicional, nadie cuestionaba que la visión emanaba desde arriba. A menudo, la gran imagen que guiaba a la firma, ni siquiera era compartida. La gente sólo necesitaba conocer "sus órdenes" para llevar a cabo sus tareas.

El florecer de la visión

Lo anteriormente expuesto no significa que las visiones no pueden emanar desde arriba. A menudo ocurre así. Pero a veces, simplemente "afloran" a partir de la interacción de personas de varios niveles. El origen de la visión, en verdad, es menos importante que el proceso por el cual llega a ser compartida. No es una visión compartida a menos que se conecte con las visiones personales de cada miembro de la organización.

Cuando la visión comienza en medio de una organización, el proceso de compartir y escuchar es esencialmente el mismo que cuando se origina desde arriba. Pero puede tardar más tiempo, especialmente si la visión tiene implicaciones para toda la organización.

Las visiones compartidas tardan en emerger. Crecen como un supra-producto de interacciones de visiones individuales. La experiencia sugiere que las visiones genuinamente compartidas requieren una conversación permanente, donde los individuos no sólo se sienten libres de expresar sus sueños, sino que aprenden a escuchar los sueños ajenos. Esta actitud abierta permite el gradual surgimiento de nuevas perspectivas.

Creando el futuro

La visión se transforma en una fuerza viviente sólo cuando la gente cree de veras que puede modelar su futuro. Pero lo cierto es que a mayoría de los directivos no experimentan la sensación de que están contribuyendo a crear su realidad actual, así que no entienden como podrían contribuir a cambiarla. Esta actitud es difícil de localizar porque en muchas organizaciones la creencia "No podemos crear nuestro futuro" está tan arraigada, que ni siquiera se reconoce.

Pero cuando la gente de una organización comienza a aprender que crea la realidad mediante sus políticas y acciones, se gana un terreno nuevo y más fértil para las visiones. Se desarrolla una nueva confianza, basada en una mayor comprensión de las fuerzas que modelan la realidad actual, lo cual abre la posibilidad de influir sobre esas fuerzas.

El poder de una visión compartida

En la película Espartaco el general romano Craso le dice a los mil sobrevivientes del ejército de Espartaco:

"Habéis sido esclavos. Seréis esclavos de nuevo. Pero la misericordia de las legiones romanas os evitará la justa pena de la crucifixión. Sólo debéis entregarme al esclavo Espartaco, pues no lo conocemos de vista".

Al cabo de un largo silencio Espartaco se levanta y dice: "Yo soy Espartaco". Entonces el hombre que estaba a su lado se levanta y dice: "Yo soy Espartaco". El siguiente hombre también se levanta y dice: No, yo soy Espartaco". Al cabo de un minuto todos el ejército estaba de pie…

No importa si la historia es o no verdadera porque demuestra una verdad profunda. Cada hombre al ponerse de pie escogió la muerte. Pero el ejército de Espartaco no profesaba lealtad a Espartaco como hombre, sino a la visión compartida que les había inspirado: la idea de que podían ser hombres libres.

Una visión compartida no es una idea. Ni siquiera es una idea tan importante como la libertad. Es una fuerza en el corazón de la gente, una fuerza de impresionante poder.

Club de la efectividad. club@efectividad.net. http://www.efectividad.net